Eduardo Feinmann habló con Pedro Suárez, amigo de Orlando Gill, el arquero de Paraguay que vendió sus pertenencias para cubrir gastos médicos de su hijo, y contó cómo se preparó para este Mundial.
Repasá las frases más destacadas
-“La verdad es que no fue una compra. Siempre solíamos hablar”
-”Él viene de una familia humilde, muy humilde, y en esa época era un poco difícil para él. Justo vino la pandemia también, se juntó todo”
-“Él primero fue a la selección Sub-17, después lo compran y va a San Lorenzo de Paraguay, el Rayadito, y después va a la Sub-20”
-”Y ahí viene la pandemia, vienen todos esos problemas, su hijo enfermo, su mamá falleció, su tío falleció, todo junto”
-“Yo siempre hablaba con él. Yo soy trabajador, constructor, y lo poco que podía ayudarlo lo ayudaba”
-”Él vino a casa y me dijo que tenía este problema. Entonces yo le presté la plata, pero como él no quería agarrar la plata así nomás, me dejó la camiseta”
-”Cuando él se fue a Argentina yo me despedí y le dije que ojalá le fuera todo bien”
-”Después, cuando subió a Primera en San Lorenzo, su señora posteó que quería recuperar la remera. Ese día le mandé un mensaje a Orlando y le dije que, si la quería, se la devolvía sin problema”
-”Su hijo nació prematuro”
-”Orlando en la escuela de fútbol jugaba de nueve”
–”Por su estatura, por cómo juega con los pies, por cómo se mueve… te gana”




























