Nahuel Gallo visitó los estudios de Radio Mitre y habló con Eduardo Feinmann sobre los 448 días que estuvo como preso político en Venezuela.
Repasá las frases más destacadas
Eduardo: “Bueno, para mí es realmente un orgullo recibir aquí en nuestros estudios a alguien a quien consideramos —yo personalmente lo considero— una suerte de héroe”
Nahuel: “Hace poco cumplí tres meses acá en Argentina. Así que bien, contenido por la institución y por la familia también”
-“Yo trabajo administrativamente en la parte judicial del edificio Centinela”
-“A la mañana dejo a Víctor en el jardín y después a la tarde me quedo con él”
-“El 8 de diciembre ingresé con destino a Venezuela desde Colombia”
-“Salí de Cúcuta haciendo el traslado por vía terrestre porque en ese momento estaban suspendidos los vuelos. Entonces tuve que esperar en la frontera y ahí comenzó todo”
-“Migraciones me dijo que antes tenían que entrevistarme. En ese momento yo no sabía que era la Dirección General de Contrainteligencia Militar”
-“Vino un hombre de civil, armado y sin identificación”
-”Yo llevaba toda la documentación para justificar el viaje: carta de invitación, certificado de domicilio, partida de nacimiento de mi hijo y pasaje de regreso”
-“Me preguntaron cuál era la finalidad del viaje. Yo respondí que iba de vacaciones a visitar a mi mujer y a mi hijo”
Eduardo: “¿Vos pediste permiso en Gendarmería para viajar?”
Nahuel: “Claramente”
-“Tenía autorización institucional y seguro de viaje”
-“Buscaron palabras como Maduro y Chávez”
-“Encontraron conversaciones privadas con mi mujer”
-“Había comentarios políticos y una charla sobre una recompensa internacional”
-“Tomaron eso como un indicio de conspiración”
Eduardo: “¿Qué fue lo más duro de esos 448 días?”
Nahuel: “El aislamiento, la incertidumbre. Y ver cómo torturaban a otros compañeros sin poder hacer nada”
Eduardo: “¿Cómo fue el momento de la liberación?”
Nahuel: “Yo estaba haciendo una huelga de hambre”
-“Me dijeron que me prepare”
“Pensé que era otro traslado. No me quise ilusionar”
-“Después entendí que me iba. Me hicieron firmar documentos diciendo que había tenido buen trato y debido proceso”
-“Eso no tenía nada que ver con la realidad”
Eduardo: “¿Y cómo fue volver a ver a Víctor?”
Nahuel: “Tenía miedo de que no me reconociera”
-“Cuando llegué fui directo hacia él. Lo abracé y no lo solté más”
-“Gracias a Dios María siempre le mostró fotos mías y le decía que su papá iba a volver”




























