El empresario Carlos Rottemberg habló con Eduardo Feinmann sobre cómo afecta al turismo y a la economía el inicio anticipado de clases.
Repasá las frases más destacadas
-“Más allá de toda mirada nostálgica, lo concreto es que el corrimiento del calendario tiene consecuencias económicas directas”
-“Si lo miro solo con mi ojo, me vendría bien o me viene bien que la gente esté antes en Buenos Aires”
-“Yo soy de aquella generación que empezábamos las clases el quince de marzo, pero también es cierto que cambiaron muchas cosas: la economía familiar, la manera de estar con los chicos en casa, se acortaron los períodos de vacaciones, todo eso es cierto”
-“Como contrapartida, hay decenas de miles de puestos de trabajo y de consumo que tienen que ver con una temporada estival que, prácticamente se tabicó a la primera quincena de febrero”
-“Habría que estimar que febrero, al menos, sea un mes de turismo y que las clases, concretamente, arranquen, por ejemplo, el primer lunes de marzo”
-“Eso tiene que ver con no tabicar una quincena completa, porque a lo mejor, son tres días de clases, pero, desde el punto de vista turístico, estamos hablando de una economía y un consumo que se lleva puesta dos semanas”
-“Nada es más importante que la educación. Primero, la educación”
-“Pero como en todas las órdenes de la vida, me parece que un equilibrio que se pueda medir también en la economía de los papás de esos chicos”
-“Son muchas ciudades argentinas y muchos contratos de trabajo”



























