Roberto Magnín, herrero de Concordia, conversó con Eduardo Feinmann sobre el impacto de las fuertes lluvias del fin de semana en el Municipio.
Repasá las frases más destacadas
-“Ahora después de la crecida, que ya nos está dejando las casas libres, queda un río de barro para que uno tenga alguna idea, son 15 centímetros de barro”
-“Bueno, ahora está lloviendo a cántaros y está limpiando un poco el olor, los mosquitos, todo un tema”
Eduardo Feinmann: “¿Y recibieron algún tipo de ayuda del Estado? ¿Alguien ayudó?”
Roberto Magnín: “Mira, hasta ahora, para que vos tengas una idea, un mes y pico, por ahí se han arrimado cuatro veces a darte un módulo de mercadería que te dura un día y medio”
-“Yo tengo una carpintería y también hago trabajitos de herrería… el agua duró tanto tiempo que fue venciendo las tarimas. Hay muchas pérdidas”
-“Yo estaba trabajando en la construcción y me jodí la cintura, la espalda, no pude trabajar más ahí, entonces me tuve que reinventar. Y con eso sobreviví, digamos, no es para, como bien decis, para tirar manteca al techo, pero sí se puede vivir”
-“Una de mis hijas se egresó en el agua”
-“Pero, a ver, ¿por qué yo tengo que estar enseñándolo a remar a mi hijo en un bote que pesa 500 kilos, siendo que lo puedo mandar a un club que reme y haga el deporte como una diversión, ¿no es cierto?”




























