Eduardo Feinmann habló con la politóloga María Eugenia Tesio sobre las causas por las que muchos no revelan a quién elegirán el domingo.

Repasá las frases más destacadas

-“Mira, yo creo que esto fue más notorio en las PASO”

-“Podemos hacer este análisis viendo los pronósticos de las encuestas que no fueron muy acertados con lo que después sucedió en las PASO”

-“Una de las explicaciones puede ser metodológica, por una cuestión de tiempo, de costos, de rapidez, terminan no siendo muestreos probabilísticos”

-“Por otro lado, este concepto de voto vergonzante no es nuevo”

-“Surge una teoría de una politóloga alemana, que se llama el final del silencio”

-“La gente, como animal social, mide el clima social de su entorno o de donde se mueve”

-“Y a partir de esa medición, para no quedar aislado, para no sufrir el aislamiento puede optar por no manifestar su verdadera opinión y sumarse al carro vencedor”

-“O optar por miedo al aislamiento sigue a la voz que es más resonante, a la voz que se impone”

Eduardo Feinmann: ¿Y eso es solo para Milei o el voto vergonzante puede ser para cualquiera de los candidatos?

María Eugenia Tesio: “Mira, yo lo vi más antes de las PASO”

-“Ahora creo que ya la gente con el aval de los votos se anima un poco más a manifestar su opinión”

-“Creo que es bastante más claro en el caso de Milei, porque Milei es un político que puede tener comentarios él y todo su entorno que son temas sensibles o que no son políticamente correctos”

-“Yo creo que con Patricia Bullrich puede pasar un poco menos porque no está en un cargo político en este momento, no tiene una función, una gestión”

-“En cambio en Massa creo que también puede haber un poco de esto”

-“Porque hay gente que no es peronista, no es kirchnerista y en ciertos ámbitos por ahí decir que vota Massa en un contexto donde la economía no está bien y él es el responsable también puede generar un temor a ser aislado y prefiere no responder”

Artículo anteriorEduardo Feinmann: “Buscan traer 90 millones de pesos de billetes desde Alemania”
Artículo siguienteMarcelo Jodorenko, director de una escuela de Sderot: “Mi hijo está de guardias interminables”