Graciela Fernández Meijide, ex miembro de la CONADEP, conversó con Eduardo Feinmann sobre las diferencias entre el oficialismo y la oposición.

Repasá las frases más destacadas

-“Me sorprendió, me emocionó mucho porque no me lo esperaba”

-“Fuera de lo que podríamos llamar el discurso político, tal vez lo que más le importa a la gente todos los días es cómo va a resolver sus aspiraciones cotidianas que atienden a sus necesidades cotidianas”

-“Si puede salirse de eso se está preguntando si las elites políticas, empresariales, sindicales y las religiosas, pueden establecer un diálogo entre ellos aún a sabiendas de las diferencias y respetando esas diferencias, para que se pongan de acuerdo a dónde vamos en Argentina”

-“Lo que nos falta a todos es la capacidad de diálogo”

-“Ayer, cuando recibí esta distinción recordé el recorrido de todos los organismos de derechos humanos”

-“Y cómo en ese momento en que se recuperaba la democracia se pudo establecer un diálogo”

-“Alfonsín cuando gana le ofrece a Lúder integrar la Corte Suprema. Lúder no acepta pero ese gesto existió. Después, quién estuvo al lado de Alfonsín cuando se levantaron los carapintada? Cafiero”

-“Qué decíamos cuando decíamos “Nunca más”? Decía nunca más a los golpes de estado, lo primero, por las consecuencias que había producido en nuestro país”

-“Pero además le estábamos diciendo nunca más a la violencia como herramienta de la política. Y se probó que en esa parte el consenso del 83 se mantenía ahora con el atentado loco contra la vicepresidente, todo el mundo lo repudió”

-“También deberíamos guardar el nunca más al discurso del odio, que hoy está muy instalado y no solo de un solo lado”

-“Porque cuando el gobernador Morales responde a un pedido de diálogo pone una condición, que es la condición de que primero se arrepientan y reconozcan que tuvieron el primer discurso de odio. No es así”

-“El diálogo no es así, el diálogo es ceder para crecer”

-“No odies porque el odio te paraliza, el odio no te deja crecer”.

-“En este momento a mis 91 años donde me declaro una escéptica esperanzada, quienes tenemos claro estas cosas y deseamos que el país tome los rumbos que puede tomar, lo hizo aún después de una guerra como fue Malvinas y sin embargo pudimos recomponer, por qué no ahora”

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