Eduardo Feinmann conversó con Leandro Casado, dueño de una peluquería de Olivos que fue asaltada el sábado a la tarde por un hombre y su hijo de 11 años.
Repasá las frases más destacadas
-“Después de todo el tiempo cerrado y el sacrificio para aguantar estos cuatro meses, fue duro que nos pase el robo el primer fin de semana”
-“La situación era normal. Se estaban cortando el pelo. En el momento que hay que pagar, el nene saca el arma y se la da al padre”
-“Automáticamente, el nene va a la caja y el padre le apuntó en la cabeza a Matías, el peluquero”
-“Estuvimos a punto de cerrar la peluquería. Fue una locura lo que pasó”
-“Olivos tiene ciclos muy complicados y otros momentos en que está más calmado. Hemos tomado medidas de seguridad, como alarmas, cámaras y vigilancia privada”
-“Si viene una persona a cortarse el pelo, uno le tiene que abrir”
-“Es una locura. El padre llevó al delito a su hijo y arriesgó su vida en su juego. Lo expuso y le dio el arma. El riesgo es terrible”
-“El riesgo de robar que asume el padre está bien. Pero a ese hombre hay que sacarle al hijo”
-“A los 11 años, mi papá era constructor y yo iba a la obra a verlo trabajar. Me encantaba verlo trabajar. Era hermoso y un orgullo”
-“¿Qué puede pensar este hijo del padre? La madre dijo que estaba arrepentida y quería que el chico pida disculpas. Ella tiene la tenencia y está separada”
-“Hablaría con el chico”
-“El padre del chico tiene que ir preso y no verlo nunca más”


























