Juan Muglia, dueño de la zapatería asaltada en Flores, dialogó con Eduardo Feinmann sobre el forcejeo que se produjo entre él y el delincuente que ingresó ayer a su local para robar, y terminó con la muerte del ladrón a causa, aparentemente, de un infarto.

Repasá las frases más destacadas

-“Estoy golpeado en la cara y las manos”

-“Me pidió unas zapatillas talle 45 y, cuando me doy vuelta, me estaba apuntando para robarme”

-“Le dije al delincuente que venga a la caja que le daba la plata. No podía salir corriendo y él quería precintarme”

-“Cuando pude, empecé a forcejear para sacarle el revolver. Pero tenía la fuerza de King Kong. No podía”

-“Después, nos caemos y me dispara. Pensé que me había dado en la panza”

-“En un momento, Dios me iluminó y veo que el delincuente pierde fuerza. Ahi le saqué el arma y quedó ahi. Se ve que sufrió un infarto”

-“Cuando terminó todo, salí a la calle ensangrentado a pedir ayuda”

-“Creo haberlo visto antes al delincuente. Era un tipo bien vestido y hablado, sin el aspecto del típico ladrón”

-“El disparo, finalmente, me pegó en la mano. También tengo cortes porque el ladrón me golpeó”

-“Mi mano chorreaba sangre como una canilla. Ahi me dio el balazo. Después, el ladrón decía que me iba a matar, pero es cuando empieza a perder fuerza y queda ahí”

-“Era el segundo día que abría la zapatería. Abrí el miércoles, cuando se pudo”

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