Sobre sus sentimientos por el 2 de abril:
“Yo reparto el 2 de abril por todo el año. Malvinas es algo que recuerdo siempre. La memoria está siempre viva”.

Acerca de su tarea en Malvinas:
“La situación médica en Malvinas fue muy especial. Yo estaba haciendo la residencia en el Hospital Naval de Puerto Belgrano. En ese 2 de abril yo estaba de mini vacaciones y viajo después del desembarco. Allá se armó el apostadero naval y me designaron médico. No estábamos en las trincheras nosotros. Estuve de médico y en los primeros días la gente veía con cosas más banales. Los últimos días si fueron muy complicados. Era muy común que cada militar quisiera tener sus médicos de cabecera y había médicos cada 4 cuadras. Eso era una locura. Luego de varios días logramos convencerlos de juntarnos a todos en un mismo hospital”.

En referencia a su trabajo:
“No tuve ningún contacto con los ingleses. Incluso mi idioma no servía para eso. No se justificaba tener un médico cada 120 personas. Lo lógico era centralizar todo en un mismo lugar. Después de armar un mini hospital para juntar a los médicos que estábamos desparramados, llama a alguien que pide hablar con el Jefe nuestro y da la orden de mandar a todos al Hospital de las Interfuerzas. El día 14, el de la rendición, fue muy pacífico todo. Los ingleses nos pidieron que evacuáramos el hospital porque ellos lo necesitaban”.

Sobre la rendición:
“Estuvimos prisioneros unos dos días y después nos repatriaron en un barco de pasaj eros y nos llevaron a a Puerto Madryn”.

 

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