Gabriel Romanelli, cura argentino en Gaza, habló con Eduardo Feinmann y contó cómo vive en un escenario de guerra constante.
Repasá las frases más destacadas
-”La situación sigue mal”
-“Ciertamente ha mejorado un poco desde octubre del año pasado, desde el Alto del Fuego, pero igual sigue habiendo bombardeos incluso en el centro de la ciudad”
-”Lo que hace más duro todo es que todavía la ayuda humanitaria no es suficiente, no entra todo lo que hace falta para 2 millones de personas2
-”Entonces hace que todavía no solamente sea una situación como de post catástrofe, sino que la catástrofe se sigue experimentando día a día”
-”Desgraciadamente las aguas estaban contaminadas antes del inicio de esta terrible guerra”
-”Ahora está mucho peor porque las napas subterráneas se nutren de todo lo que cae, de las aguas de las cloacas, todas destruidas y a la gente llega agua potable, potabilizada, pero de manera insuficiente”
Eduardo: “¿Habla con el Papa?”
Padre: “Si, no con la frecuencia con que hablamos con el Papa Francisco, que era todos los días”
-”Todos los días a las 8 de la noche hacemos, de hecho, sonar las campanas para recordarnos de aquella llamada”
-“Y sí, y el Papa León nos llama, nos manda mensajes, manifiesta su cercanía, nos manda su bendición, su agradecimiento, su ánimo, que también nos viene bien”
-”Esperemos que mejore la situación, aunque en el horizonte cercano todavía no hay ningún signo”




























