A 34 años del atentado a la embajada de Israel, el sobreviviente Alberto Kupersmid conversó con Eduardo Feinmann y recordó el trágico hecho.
Repasá las frases más destacadas
Eduardo Feinmann: “Arroyo era mucho más que una embajada, era la casa de una súper gran familia porque nos cruzamos todo el tiempo”
-“Todos se conocían con todos, no había una persona que no conociera a la otra y así fue hasta el 92. ¿Cómo recuerda ese momento?”
Alberto Kupersmid: “El recuerdo sigue intacto”
-“Hoy cierro los ojos y veo cada instante, cada segundo. El día era como lo que escuchabas decir en la canción, cuando empieza la letra de (Alejandro) Lerner, era un día como cualquiera”
-“Parecería que nos gusta el destino. Nosotros creemos mucho en esto”
-“La suerte hizo que la onda expansiva me tirara hacia un lado y no hacia el otro, donde quedé atrapado con mis 3 compañeros que compartíamos ese espacio donde estábamos”
-“Ellos me ayudaron, pudimos salir e iniciar el rescate. Pero simplemente fue porque había atravesado el patio de la planta baja. Es un instante”
-“Si me preguntás cómo era mi vida antes de marzo, tengo menos registro que lo que tengo después”
-“Cuando salimos del edificio, empezamos un proceso de buscar gente, rescatar gente, organizarnos, proyectar”
-“Mucho tiempo de terapia luego, que fue indispensable”
-“Inconscientemente uno puede engancharse con la vida o con la muerte y yo elegí la vida, sobre todas las cosas”
-“Así avanzamos, crecemos y nos reconstruimos junto con la embajada y con cada vida”



























