Eduardo Feinmann habló con la psicóloga Verónica Posteraro sobre la lista de libros que el gobierno bonaerense envió a las escuelas destinados a la ESI.
Repasá las frases más destacadas
-“Me parece que un libro como Cometierra, que tiene palabras vulgares cuasi pornográficas, no entiendo cómo puede formar parte de la educación sexual integral”
-“A mi criterio, yo no leí todo el libro, pero esa página en particular no educa ni edifica”
-“Ya que él habla de literatura, se pueden decir las mismas cosas con metáforas”
-“Él habla de una relación sexual, pero utilizando unas metáforas bellísimas, eso sí es arte para mí”
-“Y yo pienso que la temática de la identidad de la ESI, torna siempre en lo mismo, al entorno a la identidad sexual, a la identidad de género, más que a la prevención de embarazos no deseados, más que a la prevención del HIV o HPV, de la enfermedad de transmisión sexual”
-“¿Ustedes sabían que entre una y tres de cada diez niñas argentinas es abusada sexualmente?”
-“Y generalmente no es por un desconocido, sino por un padre, un padrastro, un tío, o un vecino. ¿Por qué no hablan de eso?”
-“Se está hablando de prevención y que toda esta información es para prevenir embarazos no deseados. ¿Por qué no hablan del abuso sexual infantil?”
-“Otra de las cosas que, por ejemplo, no se les enseña a los chicos, es que no se les puede permitir a un adulto el tocamiento, mostrarle las partes genitales, lo que es íntimo”
-“Muchas veces no se les explica que eso es privado”
-“Vos cuando decís a tu hijo que vaya al baño, le decís, bueno, cerrá la puerta, o cuando decís que se vaya a bañar, le decís también, bueno, cerrá la puerta”


























